Antes de conocer la potencialidad de los estilos de aprendizaje para la orientación académica y para la enseñanza, aquí tienes una descripción breve de cada uno de ellos.
El estilo Activo 
Las personas en las que predominia este estilo, se implican plenamente y sin prejuicios en experiencias nuevas. Son de mente abierta, nada escépticos y acometen con entusiasmo tareas nuevas. Están llenos de energía y de actividad. Se crecen con los desafíos y se aburren con los largos plazos. Se implican en las tareas de grupo.
El estilo Reflexivo 
Predomina en esas personas que gustan considerar sus experiencias y observarlas desde diferentes perspectivas. Reúnen datos y los analizan con detenimiento antes de llegar a ninguna conclusión. Suelen ser prudentes y les gusta considerar todos las posibilidades antes de lanzarse a la acción. Suelen disfrutar escuchando a los demás y sólo intervienen en grupo cuando se sienten seguros.
El estilo Teórico 
Este estilo se da en personas que adaptan e integran observaciones en sistemas lógicos. Enfocan los problemas de modo lógico y escalonado. Tienden a ser perfeccionistas. Les gusta analizar y sintetizar. Para ellos si es lógico, es bueno. Buscan la racionalidad y la objetividad. Huyen de la ambigüedad.
El estilo Pragmático 
Tener un estilo pragmático se traduce en buscar la aplicación
práctica de las ideas, actuar rápidamente y con seguridad en
aquellos proyectos atrayentes, pisar tierra cuando hay que tomar alguna decisión.
La filosofía del pragmático es: “si funciona, es bueno”.
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