El objetivo de las Normas de Convivencia es contribuir, junto a la labor docente
y tutorial, a crear el clima adecuado que proporcione a los alumnos una
educación en valores, sobre todo de aquellos que fundamentan y posibilitan
una conciencia cívica y una vida social democrática: autonomía y responsabilidad,
respeto y tolerancia, paz y solidaridad.
Las normas de convivencia están incluidas en la «Guía del Estudiante» que
se publica al comienzo de cada curso y en ellas se recogen los
derechos y deberes del alumnado. Los tutores comentan periódicamente
esas normas con su grupo de alumnos para que las conozcan, valoren su importancia
y entiendan la necesidad de su cumplimiento. Entre ellas:
- Se recuerda la obligatoriedad de asistir a clase con puntualidad, y de
presentar los debidos justificantes cuando no se pueda asistir; ante las
faltas injustificadas se informa por teléfono a los padres y posteriormente
por escrito.
- Igualmente se informa a las familias cuando hay faltas de comportamiento,
tipificándose los distintos tipos de faltas, leves, graves y muy
graves, con sus correspondientes procedimientos y tipos de sanciones.
- Se regula el funcionamiento de las horas de guardia, de los recreos, etc.
- Se indica también el procedimiento a seguir cuando un alumno se
considera tratado incorrectamente por alguien, o juzga que recibe una
formación académica deficiente.
- Se regula la elección de delegados y de las funciones que les corresponden.
- Será falta grave el uso de teléfonos móviles, cámaras, reproductores de música, etc.
(texto revisado: 23 de mayo de 2006) |
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